Elyncheo

Publicado en Diario de Noticias de Álava el miércoles 5 de febrero de 2020

Yo no sé para que pagamos a jueces, abogados y fiscales si tenemos medios y redes sociales. Tampoco tengo muy claro, a la vista de procesos como el que vivimos estos días, hasta que punto el sistema judicial en sí mismo es culpable de su propio descrédito. Donde su misión teórica es impartir Justicia, cuando dilata los procedimientos en el tiempo, como es el caso, termina por no ser más que el certificador de una ejecución ya realizada, con el reo, o lo que quede de él, de cuerpo presente. Porque vayamos por partes. Sea cual sea la sentencia, el daño ya está hecho, y bien hecho que está el daño, a la persona y al yacimiento. El yacimiento, que vivió días de gloria, languidece y se diluye en las manos que, según nos dijeron, iban a subirlo a los altares. Nadie ha sido capaz de hacer con él lo que hizo Eliseo, tanto en la dimensión científica como en la de socialización del yacimiento. Y hablando de Eliseo, con quien no voy a negar que me une una relación de afecto y admiración desde hace casi cuarenta años, es lamentable ver como se ha linchado a un gran científico y mejor persona. Tenía mucho que aportar a este territorio y nos lo hemos llevado por delante. Como dijo en su día Fouché a Napoleón tras cargarse a Enghien: “ha sido peor que un crimen, ha sido un error”. Un error sobre el que hablan los que no saben y callan los que podrían aportar luces. Porque alguien podría recordar aquellas prisas de algunos por apuntarse tantos sin respetar los tiempos de la ciencia, aquellos afanes de exclusivas, o los picores que causaba una trayectoria independiente que esquivaba el patronazgo de los santones del gremio. Pero sólo hay ruido. Y ahora que empieza el juicio, más. Once años de instrucción, dos de vista y ya están los verdugos dando palmas. Pues vayan también mis palmas, pero de apoyo y afecto a un buen amigo. Un abrazo Eliseo.

Leave a Comment

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.