El pequeño error de Darwin

Se cumple ahora el 200 aniversario del nacimiento de Darwin, Don Charles. Ya cuando se cumplí­a el 198, o sea hace dos años, dediqué a tal evento unas lí­neas de este blog (dos años… ¡hay que ver como pasa el tiempo!) que titulaba “evolución o involución“. Quede claro, hoy como hace dos años que soy de los que participa de la importancia de su aportación a nuestra cultura y a la comprensión de nuestro mundo, de su origen y evolución. Pero como en todo hay que poner una sonrisa, y una vez cumplido el homenaje, continuaré en cierto modo la reflexión de hace dos años con esta más redonda, por lo menos en cuanto a la cifra.

La cosa es que visto lo visto, y leido lo leido, Darwin cometió un minúsculo error en lo que se refiere al ámbito de aplicación de sus teorí­as. Y lo cometió al no excluir de forma tan literal como precisa a la especie humana de las sujetas a evolución. A nada que echemos un vistazo a nuestra historia, y a los vestigios con que contamos de nuestra prehistoria, comprobaremos que bien por desgracia o bien como muestra de que hemos alcanzado la meta del progreso evolutivo no evolucionamos nada como especie. Si acaso nos crecerán los dedos gordos para tener más habilidad con los móviles, pero ni eso. Antes de que sea una ventaja evolutiva enviar más rápido un sms los sms dejarán de existir. Vamos, que evolucionan más nuestras herramientas que nosotros mismos.

Siglos y siglos y seguimos siendo igual de hijo… Vamos, que cambian las armas, los nombres y la decoración de calles, palacios y edificios, pero el vicio de conspirar, eliminar adversarios, inventarlos incluso cuando se cruzan en nuestro camino; la sana costumbre de dominar o ser dominado, de esclavizar o ser esclavo, de explotar o ser explotado persiste miremos donde miremos. Lo mismo da matar a un Cesar que a Danton, revelarse contra un Luis para acabar siendo un napoleónico imperio que borrar del mapa a los zares para acabar en manos de la gerontocracia y levantarse de nuevo contra esta para acabar como súbditos de Putin. Y eso por no hablar de Sénecas, Cicerones, Servetes, Galileos, Lorcas, Eliseos, Baldeones y que se yo que más.

Al final van a tener razón en parte los creacionistas amparados en sus sagradas escrituras, y es que si algo hay constante desde el Génesis es la impronta de Caí­n tan brillantemente preservada y hasta mejorada por sus herederos naturales… los cainitas. 

4 comentarios

  • Pedro dice:

    Pues sí­, lo tiene difí­cil la amiga Baldeón. La cuerda siempre se rompe por el nudo más débil. Y a ella la están deshilachando.
    Seamos serio: a todos nos parece bien que los funcionarios con responsabilidad tengan que explicar a la sociedad sus actos. Nadie puede dudar de tal necesidad. Baldeón es una funcionaria con responsabilidad, ergo”¦ Pero claro: ¿acaso es la única cuyo puesto tiene que ver con la gestión del patrimonio arqueológico? Pues evidentemente no. Ergo”¦ a otros deben también pedí­rsele responsabilidades.
    En tantos años de gestión A. Baldeón ha tenido sus fases: por que ella es camaleónica, por que las cotas de poder han ido cambiando, por que el organigrama de la Diputación se ha ido ajustando y por que el concepto de gestión arqueológica ha tomado distintos carices. Así­, quienes alguna vez no estuvieron de acuerdo con aquella gestión tienen ahora la oportunidad de desquitarse. Alguno hay, sin duda. Y, sobre todo, quienes quieren dar otro barniz y definición a eso del patrimonio arqueológico, esperan ahora una nueva vuelta de tuerca para sacar provecho. De eso también ahí­”¦ y con nombres y apellidos”¦ y más que a la sombra, con claroscuros. La cuerda acabará por romperse.
    ¡Ay Veleia! Quienes se pusieron a tu sombra para aprovecharse de aquellos fantásticos descubrimientos”¦ ahora niegan tu fortuna”¦ y te rechazan. Quienes acudieron veloces y animosos al Museo a estudiar aquellas letras que les podrí­a en primera lí­nea de la investigación del mundo romano, ahora esconden los hallazgos. A que sí­ amigo Santos.
    Es tiempo de pescar. Pacientemente”¦ Esperando que otros estiren de la cuerda. Yo alentando en el público, pero con cuidado, que no se me vea.
    Querida Baldeón, me temo que tu futuro no depende de ti, ni de tus explicaciones aireadas. Más bien al contrario, todo lo que digas puede ser utilizado en tu contra. Si, aunque no te hayan leí­do tus derechos.
    Desde hace tiempo tantas cosas nos decepcionan. El fiasco de Iruña (por que, en el fondo del asunto, no ha dejado de ser un fiasco que algunos confiados creyeron”¦); el trato a las personas; la voracidad de los polí­ticos que buscan réditos en algo, lo arqueológico, que les importa bastante poco; los salvaguardas del patrimonio que esperan a que la cuerda se rompa”¦ ¿Y si no se rompe?… entonces podremos hacer un nudo corredizo con ella y”¦

  • María Magain dice:

    Recuerdo cuando era pequeña que en muchas fuentes de nuestra provincia, sobre todo en los pueblos si te fijabas bien podí­as ver un montón de renacuajos con sus enormes cabezas, y su cola transparente, que según nos explicaban en los colegios se convertí­an sorprendentemente en ranas. En la actualidad los bebés, muchos de ellos con cesárea y sufrimientos varios de la madre, nacen con grandes cabecitas, y cuerpos largos y torpes. No, no creo que Darwin se equivocara…(Mi caaaaaasa….)

  • venusta vetus dice:

    Uf, hablando de cainismo evolutivo…

    http://www.elcorreodigital.com/alava/20090216/mas-actualidad/cultura/tecnico-museo-arqueologia-niega-200902161309.html

    Vaya estilazo el del Sr. Martí­nez de Albéniz!
    Al menos me deja una cosa clara; yo de mayor NO quiero ser como él.
    En cualquier caso, vemos que van saliendo más jugadores al tapete (por aquello del naipe…). La Sra. Baldeón cita, con propiedad a sus superiores, que no nos engañemos, polí­ticos aparte, se reducen al Sr. López.
    Pero alguien se queda en el tintero: el Sr. Yanguas, autoridad en la materia y que respaldó los hallazgos… qué frágil es la memoria humana!
    Ah, pero él no tiene ya problemas; ahora es un eficaz cruzado de la causa foral, tras su conversión, camino de Damasco (o de la Comisión, no se sabe)…

  • venusta vetus dice:

    Arrepentí­os hermanos!
    El final está cerca!
    O como decí­a Salvatore: ¡Penitentia agite!
    A ver; este no es un anuncio milenarista (o mileurista, que para el caso viene a ser lo mismo).
    El comentario responde a una reciente (y tristemente esperada) noticia de prensa. En concreto esta:

    http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20090215/alava/cuestionado-papel-amelia-baldeon-20090215.html

    Ah, y parafraseando al tí­tulo, no vamos a hablar del papel de ese medio de comunicación de tanto arraigado vitorianismo, que resulta muy útil para consultar las farmacias de guardia, las esquelas (y, en un alarde de coherencia ideológica y servicio social, las páginas de contactos…), ah, y no olvidemos las siempre interesantes promociones con cupones!

    El caso es que esta peculiar “crónica de una destitución anunciada” emprende inexorablemente sus últimos compases. Nos espera una semana de declaraciones, comparecencias y comunicados. Todo bien orquestado para que parezca que se han hecho los deberes”¦

    Nada más lejos de la realidad, los principales responsables en el campo funcionarial van a quedar impolutos, cuando no con su situación mejorada. En este “ajuste de baja intensidad”, con clarí­simo precedente en el que se vio sometido el Sr. Gil, se va a “descabezar” hasta cierto punto y persona. Persona, la Sra. Baldeón, que coincide en incomodidad dentro y fuera de la “Casa de todos”. Si el proyecto de Veleia y su cabeza visible “estorbaban” en nuestro peculiar diseño de paí­s (léase ZAIN; con cuidado, claro está!), no menos lo hací­a una gestión arqueológica de peso e independiente, como la que se llevaba desde el ahora ya extinto Museo de Arqueologí­a de ílava. Son tiempos de nuevos productos, nuevas marcas y nuevas caras”¦

    Qué se apuestan a que la Sra. Baldeón ejerce de “cortafuegos foral” y que la “limpia” no llega ni siquiera al siguiente escalón funcionarial; su superior jerárquico, el Sr. López, omnipresente (pero en la sombra) en las cosas de la cultura alavesa. Omnipresente, al menos, desde los ya lejanos tiempos de Zubialde; con responsabilidades en las denostadas pinturas, en el ámbar, en el patrimonio religioso y sus múltiples formatos expositivos, en la macro-traca-canto-de-cisne de la expo del Canciller y, por supuesto, en Veleia, donde, más que en ninguna otra parte, su sombra es alargada”¦

    Menos mal que esto es sólo un ejercicio de e-lucubración, porque lo demás serí­a para echarse a temblar!

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