¡Qué descaro!
Autor javier vegas | Fecha: Noviembre 7, 2009 | Comentarios: No hay comentarios
Lo del asunto fiscal de los futbolistas es de esas cosas que producen sonrojos múltiples. Uno se pone rojo intentando contener la risa, se sonroja de vergüenza y se pone rojo de ira. Y todo porque somos idiotas. Seguimos como bobos a los equipos de nuestros amores sin cuestionarnos cómo y quién paga esto. Compramos embobados camisetas a sesenta euros que nuestros hijos lucirán un año (para el siguiente las cambian y a comprar otra). Gritamos con sus goles y sufrimos como si fuesen en carne propia sus lesiones.
Luego resulta que estos caballeros, con menos de una treintena de años en la mayoría de los casos, ganan cifras que al común de los mortales nos suenan a presupuestos generales o algo así. No caemos en la cuenta de que los fichajes de este año del Madrid son, en escla vitoriana más de diez estaciones de autobuses. Casi dos auditorios o algo más de la mitad del soterramiento del ferrocarril.
Y lo más gracioso es que no sólo les pagamos esas fichas. Les pagamos también los impuestos. y claro, como el neto (lo que te llevas a casa) es intocable, si les suben los impuestos también pagaremos la subida. Mire usted sus datos fiscales y combpruebe el procentaje de lo que su empresa le paga que termina en manos de Hacienda. su empresa se lo paga todo, pero una parte, en vez de dársela a usted se la deja a hacienda para que, vistas sus cuentas a fin de año, estime si tiene que pagar más o si como había pagado de sobra procede devolverle algo de su dinero que con tanto mimo le había estado cuidando.
Compruebe ahora el porcentaje de sus ingresos que pagana estos señoritos, el 24%. ¿Todos? No hombre no. Como vivimos en un estado progresista, los ciudadanos del estado tributan el 43%, pero los inmigrantes, los que cobran más de 600.000 € al año, no. Esos como hay que incentivarles pagan solo el 24 citado. El caso es que para más inri lo pagan por que encontraron un fleco en una ley que buscaba incentivar a científicos investigadores y grandes cerebros internacionales que, vista la precariedad de las instalaciones con que contarían no vienen. Estos, los cerebritos, suelen estar donde mejor pueden trabajar, no donde más les pagan.
Gracias a dios eso en el alavés no pasa. Ni hay nadie, creo yo, que gane más de 600.000€ al año, ni merced al concierto fiscal (alguna ventaja tenía que tener) tienen cabida en esta deducción los deportistas. Previsores que hay que ser cuando de recaudar se trata.
Lo más delirante es que la liga de futbol amenaza con una huelga. Y el resto debería amenazar con tirar al río a esos directivos derrochones y a esos sacos de dinero con pantalón corto. Esto del futbol profesional está desmadrado y corre riesgo de romperse. Una cosa es dar de comer y proporcionar otros placeres carnales a gladiadores y coristas, y otra muy distinta que entre los 22 del campo ganen al año más que la totalidad de los espectadores (palco excluido).
Ahora me explico yo porque sonríen cuando saludan al público. no sonríen no, se ríen de nosotros y con razón.
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