¡Qué mes!
Autor javier vegas | Fecha: Mayo 13, 2009 | Comentarios: 1 Comentario
Vaya mes, vaya año, vaya milenio. Esto empieza a parecer una mezcla de La Almudena, el Pere Lachaise y Santa Isabel, por citar alguno de los cementerios que conozco. Ayer cayeron otros dos, distintos el uno del otro, por lo que son, por lo que han sido y por lo que significan también.
Por aquí, por tierras alavesas, murió Pedro Ramos Calvo. Diputado de Cultura que fue, Médico que seguía siendo, y comunicador infatigable. Una muerte de esas, la suya, de las que animan a no cuidarse, a seguir llevando vida sedentaria, régimen caótico, ingesta descontrolada de alcohol y si se me apura hasta una clandestina politoxicomanía. Porque autoconvencimientos al margen, a este hombre empeñado siempre en mejorar nuestra calidad de vida por el lado de lo saludable, famoso por sus juiciosos consejos y conocido por ser congruente con ellos y cuidar su salud como si fuese suya, se lo ha llevado por delante un infarto, y se lo ha llevado mientras practicaba deporte.
Claro que, cuando los nodeportistas insaludables nos las prometíamos tan felices, va y salta a la primera pa´gina de medios y magazines y programas la muerte de Antonio Vega. Y de este desde luego, no cabe decir lo mismo que el anterior, sino más bien todo lo contrario salvo en un par de detalles que nos precisamente nimios. Era como aquel un excelente comunicador. El primero de consejos este de sensaciones. Era por otra parte un defensor del tormento creativo, de la inquietud que lleva entro la poesía y era así mismo capaz de vivir en primera persona esa especie de maldición romántica o neo romántica, ese contínuo juguetear en el borde de la vida y de la muerte caminando a menudo por la estrecha senda que marca el filo de lo autodestructivo y a la vez vital.
El uno y el otro nos han dejado recuerdos que recordar y una enseñanza común: la vida y la muerte son más cosa de suerte que de salud. La vida que se vive sin acuerdo con uno mismo ni es vida ni es ná, la que puede llevarte a la muerte es a veces la que te hace vivir y la que te hace vivir puede sin embargo terminar por llevarte a la muerte…
por cierto, y todavía estamos a 13!!! (lo digo por el título…)

#1425 | María Magain escrito el Mayo 13, 2009 a las 19:20
A veces intentar vivir más y mejor, coincide con intentar vivir más y peor.Pero perder la esperanza es morir dos veces.