¡¡que soterren el tranvía!!
Autor javier vegas | Fecha: Mayo 20, 2008 | Comentarios: No hay comentarios
Publicado en Diario de Noticias de Álava el 20 de mayo de 2008
No estoy loco no. He analizado rigurosamente la cuestión y, como verán a continuación, la opción de soterrar el tranvía a su paso por las calles General Álava e Independencia es posiblemente una de las mejores para solucionar los problemas que últimamente han aparecido.
Veamos primero que otras alternativas se nos presentan. Uno. El brikinhearts. Cada seis minutos un infarto a un despistado que sale del portal, el banco, la tienda o el bar y se da de morros con el gigantesco lagarto verde. Dos. El crusaito. Cada quince días por una vía y adivine usted por cual llega hoy. Tres. El maikelyacson. Todos como zombis pegaditos a la pared por si las moscas. Cuatro. El robocop. Nos enfundamos la armadura y que venga el tranvía por donde quiera.
Visto lo visto la opción del soterramiento parece incluso deseable. Vamos entonces a considerar sus pros y sus contras. Como mayores inconvenientes encontraremos el coste de la operación y que tenemos que volver a levantar las calles y estar un año de obras. Teniendo en cuenta que hablamos de Vitoria – Gasteiz, lo de gastar dinero y hacer obras en el centro no sólo no es un problema sino que hasta puede ser un punto a su favor vista la afición con que ya se viene haciendo.
Entre las ventajas las tenemos de muy diversa índole. En primer lugar, y ahora que el ladrillo entra en crisis, ayudaría a mantener muchos puestos de trabajo. También columnistas, tertulianos y opinantes en general encontrarían de gran provecho profesional el asunto. En segundo lugar la obra en sí actuaría como dinamizador de la vida social, especialmente de las personas mayores que podrían ver las obras y discutir sobre ellas ahora que lo de la Virgen Blanca se va agotando. Que decir de la vidilla que daría a la oposición municipal, o de la coherencia con esto de convertir a Gasteiz en una importante capital. Porque no nos olvidemos. Las grandes ciudades tienen metro y no tranvía, aunque sea de apenas 700 metros. Y por mucho que el que nos van a poner sea ligero, si no lo soterramos nunca será, como dicen los ingleses, underground.
El centro volvería a ser peatonal, y así podrían las furgonetas de reparto circular y aparcar tranquilamente, como hasta ahora. Y ya para terminar, y en esto no había caído nadie, el paseillo de los blusas podría transitar tranquilamente por la calle Dato sin tener que esperar a que pase el tranvía (o viceversa).
Vamos, que cuanto más lo pienso, más sensato me parece. No se si es por si mismo o por comparación con lo que sobre este tema se lleva viendo, oyendo y leyendo.
Añadir a del.icio.us. | Trackback URL
Archivado en diario, ocurrencias varias, presencia en medios, Gasteiz, la octava columna.
Escribir un comentario
No hay comentarios
Ordenados de los más antiguos a los más recientes.
Aún no hay comentarios.